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jueves, 7 de junio de 2012

Contexto histórico-cultural de Nietzsche


La Alemania de Nietzsche era fruto del sentimiento nacionalista que tomó cuerpo durante el siglo XIX en Europa, debido a la expansión del pensamiento liberal y del colonialismo. Los pueblos deseaban independizarse del imperio napoleónico y la cuestión nacional pasó a ser la preocupación política por excelencia.
En la segunda mitad del siglo XIX, se desarrolló el capitalismo industrial, los países europeos cambiaron sus alianzas políticas y se repartieron la explotación de nuevos territorios coloniales, buscando materias primas.
Además de la unificación de Alemania, la revolución de 1848 y la rebelión de la Comuna de París dieron lugar a una gran represión social cuyas nefastas consecuencias se tradujeron en las dos guerras mundiales.
En cuanto al ámbito cultural, el movimiento más característico fue el realismo que frente al modernismo carecía de sentido de evasión y buscaba plasmar escenas de la realidad. El realismo se convirtió en un arma de denuncia social.
Nietzsche destacó como filólogo y era un gran conocedor de la tradición grecolatina. No tardó en recibir una oferta para ocupar una cátedra en la Universidad de Vasiliea. Descubrió a Schopenhauer y este hecho hizo que se interesara por la filosofía. Fue amigo personal de la familia Wagner y compuso algunas piezas musicales.
Sufrió una vida atormentada por fuertes dolores y perdió la cordura durante sus últimos años de vida. Solo la amistad con Lou Andreas-Salome (quién rechazó una petición de matrimonio por parte de nuestro autor) le dio fuerzas para seguir viviendo, pensando y escribiendo. 

Contexto histórico-cultural de Marx


LA VIDA DE MARX Y POR CONSIGUIENTE, SU FILOSOFÍA Y SU ACTIVIDAD INTELECTUAL, SE LLEVAN A CABO EN LA EUROPA DEL SIGLO XIX, ENTRE LOS PAÍSES MÁS DESARROLLADOS DEL MOMENTO EN MATERIA DE CONOCIMIENTO: ALEMANIA, FRANCIA E INGLATERRA.

GRANDES CAMBIOS EN DIFERENTES ÁMBITOS ESTABAN TOMANDO FORMA. SALTAMOS DE UN PERÍODO EN EL QUE LA SOCIEDAD SE DIVIDÍA EN ESTAMENTOS, A OTRA QUE SE DEFINE MÁS LIBERAL Y QUE SE DENOMINA SOCIEDAD DE CLASES.

¿CÓMO SE ENCUENTRA LA SOCIEDAD EN PLENO SIGLO XIX? PUES, LA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL DEL SIGLO ANTERIOR HABÍA ABIERTO NUEVAS PUERTAS A LA LIBERTAD Y AL DESARROLLO, DOS SECTORES GANABAN TERRENO EN LA SOCIEDAD. POR UNA PARTE TENEMOS A LOS BURGUESES, LOS QUE POSEEN EL PODER ECONÓMICO Y LAS INDUSTRIAS (EMPRESARIOS) Y POR OTRO, LOS PROLETARIOS, ANTIGUOS CAMPESINOS QUE AHORA SE DEDICAN A TRABAJAR EN DICHAS INDUSTRIAS A CAMBIO DE UN SALARIO O JORNAL.

LAS CONDICIONES DE VIDA DE UNOS Y DE OTROS SON REALMEMTE OPUESTAS, LOS BURGUESES  VIVEN CÓMODAMENTE, MIENTRAS EL PROLETARIADO, SUFRE SUMIDO EN LA MISERIA. EN ESTA ÉPOCA EN LA QUE VIVE MARX, EL CUAL ERA DE IDEALES REVOLUCIONARIOS Y LIBERALES, SE INTENTAN  PALIAR ESAS DIFERENCIAS, ES DECIR, ENCONTRAR UN SISTEMA POLÍTICO BASADO EN LA JUSTICIA Y LA IGUALDAD SOCIAL. TRABAJÓ COMO PERIODISTA EN SU PAÍS ANTES DE SUFRIR EL EXILIO, COLABORÓ ACTIVAMENTE EN LA FUNDACIÓN DE LA PRIMERA INTERNACIONAL DE TRABAJADORES Y EN LA REDACCIÓN DE EL MANIFIESTO COMUNISTA. ADEMÁS, FUE TESTIGO DIRECTO DE LA REVOLUCIÓN, QUE EN 1848, POSIBILITÓ EL ESTABLECIMIENTO DE LA COMUNA DE PARÍS.

REALIZADA ESA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL, EN LA QUE TODOS PUSIERON SUS EXPECTATIVAS E ILUSIONES, Y UNA VEZ LLEGADOS A LA CONCLUSIÓN DE QUE LOS POBRES SEGUIRÍAN SIÉNDOLO, NO QUEDABA OTRA QUE ORGANIZARSE PARA HALLAR UNA SOLUCIÓN. ASÍ SURGE EL MOVIMIENTO OBRERO, ASOCIACIÓN DE PROLETARIOS QUE QUERÍAN MEJORAR SUS CONDICIONES DE VIDA.

MARX VIVE SUMIDO EN LA AGITACIÓN SOCIAL DEL MOVIMIENTO. LOS RICOS NO ESTÁN DISPUESTOS A CEDER. SU VIDA ESTUVO PLAGADA DE DESGRACIAS, DEBIDOS A SU ACTIVA PARTICIPACIÓN E INVOLUCRACIÓN CON LOS PARTIDOS LIBERALES, FUE EXPULSADO VARIAS VECES DE ALEMANIA Y FRANCIA. SUS ÚLTIMOS AÑOS DE VIDA FUERON REALMENTE DUROS, PERDIENDO A SU FAMILIA Y CON UNA CONDICIÓN ECONÓMICA BASTANTE PRECARIA. SOBREVIVIÓ ECONÓMICAMENTE, GRACIAS A LAS DONACIONES DE SU AMIGO Y COMPAÑERO ENGELS, GRACIAS A QUIEN PUDO DEDICARSE A ESTUDIAR EN LA BIBLIOTECA DEL MUSEO BRITÁNICO Y A ESCRIBIR SU OBRA MAYOR, EL CAPITAL.

sábado, 23 de enero de 2010

Descartes: Contexto histórico, cultural e influencias


El contexto histórico-filosófico .

1.1 Datos Biográficos.


Descartes nace el 31 de Marzo de 1596 en la pequeña ciudad de La Haya en la Turena (Francia). Su madre muere un año después. Su padre, consejero del Rey en el Parlamento de la Bretaña, le envía en 1604 al colegio de La Flèche, dirigido por los jesuitas. Allí permanece durante ocho o nueve años, destacándose en matemáticas y latín. La educación en la Flèche le proporcionó, durante los cinco primeros años, una sólida introducción a la cultura clásica, habiendo aprendido latín y griego en la lectura de autores como Cicerón, Horacio y Virgilio, por un lado, y Homero, Píndaro y Platón, por el otro. El resto de la enseñanza estaba basada principalmente en textos filosóficos de Aristóteles (Organon, Metafísica, Ética a Nicómaco), acompañados por comentarios de jesuitas (Suárez, Fonseca, Toledo, quizá Vitoria). El plan de estudios incluía también una introducción a las matemáticas (Clavius), tanto puras como aplicadas: astronomía, música, arquitectura En 1616 obtiene la licenciatura en derecho en Poitiers. Dos años más tarde se alista en Holanda en el ejército del príncipe Mauricio de Nassau, que dirige la rebelión contra las tropas españolas. Con el comienzo de la guerra de los Treinta Años en 1619, se alista en las tropas católicas del duque de Baviera, que combaten contra el rey de Bohemia. En 1621 abandona el ejército y durante unos cuatro años se dedica a viajar por Polonia, Holanda, Italia y Francia.

Según cuentan, tenía la costumbre de meditar en la cama, levantándose sólo para escribir y acostándose de nuevo. Así logra progresar en sus investigaciones de matemática y dióptrica. A esta época pertenece su obra inacabada “Reglas para la dirección del espíritu”. Según reconoce él en sus escritos, la vida social parisina le agobia con excesivas distracciones y por ello en 1628 decide retirarse a Holanda, donde permanece hasta 1649.

Allí continúa con sus investigaciones en mecánica y fisiología e inventa la geometría analítica (Geometría se publicará en 1637). En 1633, a raíz de la condena de Galileo por el Santo Oficio, suspende por precaución la publicación de su obra Tratado del mundo. En 1637 publica, en francés, como prefacio a su Dióptrica, el Discurso del método para conducir la razón y buscar la verdad en las ciencias. Este pequeño tratado, conocido como Discurso del Método, se convertirá en su obra más célebre.

En 1640 termina de redactar sus Meditationes de prima philosophia (Meditaciones Metafísicas, traducidas al francés en 1647). La importancia de esta obra queda patente en la afirmación del propio Descartes de que las Meditaciones contienen la base sobre la que reposa todo el edificio científico. En 1647 publica los Principios de Filosofía, y en 1649 el Tratado de las pasiones.

Mientras tanto, Holanda ha dejado de ser su refugio ideal. El senado de Utrech condena al cartesiano Regius y, en consecuencia, la filosofía cartesiana. La Universidad de Leyde acusa a Descartes de blasfemo. Por estas razones, Descartes acepta la invitación de la reina Cristina de Suecia, que deseaba ser instruída en su filosofía. En octubre de 1649 llega a Estocolmo, pero pronto el frío invierno y la intempestiva hora de las clases debilitan su salud (Descartes tenía que acudir a las cinco de la mañana a la biblioteca de la reina; además estaba acostumbrado a pasar mucho tiempo en la cama entregado a sus reflexiones). Un ataque de fiebre acaba con su vida el 11 de febrero de 1650.

1.2 El Contexto Cultural

Es ya tópica la afirmación de que el pensamiento cartesiano es el pórtico de la “filosofía moderna”. Descartes inaugura la actitud filosófica que, en su raíz recibe el nombre de Idealismo. Desde entonces el idealismo domina sobre todo el pensamiento moderno. El impulso y la dirección dados por Descartes a la filosofía llenan tres siglos de pensar humano.

Pero la afirmación de que Descartes inaugura consigo la Filosofía Moderna lleva consigo también, la de que Descartes que acaba1, aunque no totalmente, claro está, con la filosofía anterior, entiéndase, con la escolástica.

Descartes rompe con el aristotelismo y con el escolasticismo; su filosofía no se basa en demostrar verdades, sino en descubrirlas. Lo que significa un cambio de mentalidad, un cambio de mentalidad, por cierto, necesario. La historia de la Filosofía es una continuidad real de las superaciones históricas necesarias.

Entre Descartes y la escolástica hay un hecho cultural de importancia indudable: el Renacimiento. Este hecho es lo que explica el cambio de mentalidad. La Edad Media no ha sido como muchos creen, una época bárbara y oscura. En el juicio vulgar sobre ese periodo hay un error de perspectiva, o mejor dicho, un error de visión, que proviene de la gran fogata del Renacimiento, que ciega y deslumbra impidiendo ver bien lo que queda allende la llamarada. El Renacimiento es una época de grandes novedades que van a provocar la crisis del Barroco El Barroco culturalmente se define como la época en que las convicciones vitales de los siglos anteriores se resquebrajan, cesan de regir, dejan de ser creídas. El quebramiento de la unidad religiosa por las reformas luterana, calvinista y anglicana, el descubrimiento del nuevo continente y su influencia en la concepción de la Tierra, la nueva concepción del sistema solar, la admiración por el arte, la vida y la filosofía de los antiguos. Los intentos reiterados de desenvolver una sensibilidad nueva en la producción artística, poética, científica, son otros tantos síntomas inequívocos de la gran crisis por la que atraviesa la cultura europea. El Renacimiento se presenta, pues, primero como un acto de negación; es la ruptura con el pasado, es la crítica implacable de las creencias sobre las que la humanidad venía viviendo.

Pero esa negación borró de un plumazo las sólidas creencias arraigadas en la mentalidad humana de la época. Sólo provocó una enorme crisis, una desorientación que hace que Descartes rompa literalmente con el pasado.

Mas el hombre no puede vivir sin filosofía; porque cuando le falta una convicción básica en que apoyar las plantas, se siente perdido y como náufrago en el mar de la incertidumbre. Por eso la necesidad del método, de un modo de conocer que nos asegure la verdad del conocimiento. Y por eso Descartes se hace presente y necesario en esta época.

1.3 El Contexto filosófico.

Dentro del contexto filosófico cartesiano tiene que aparecer ineludiblemente la escolástica. Decimos ineludiblemente por la sencilla razón que algo que se pretende negar o superar ejerce una influencia en el pensamiento que surge como renovador. Así pues entre las influencias filosóficas que afectan a la filosofía de Descarte habrá que contar con el pensamiento escolástico aunque sea por oposición.

Sin embargo las grande influencias de esta época vienen del ámbito científico en 1618 conoce y traba amistad con Isaac Beeckman, un investigador y matemático holandés, a partir de ese momento Descartes se interesa por la investigación científica, que une la matemática y la física.
Por la correspondencia de Beeckman se sabe que Descartes por esta época buscaba ya, un «arte general para resolver todas las dificultades».

1.4 Principales influencias recibidas por Descartes.

Las influencias recibidas en el pensamiento de Descartes provienen de diferentes campos.

La primera es la que recibe en su periodo de formación, de los ocho a los dieciséis años, en el colegio de los jesuitas de La Fléche. Allí, además de realizar los estudios literarios habituales de la época, se formó en la escolástica aristotélica. El método de esta filosofía le inculcó rigor conceptual, disciplina y precisión del pensamiento.

El conocimiento de las concepciones filosóficas más importantes y la lectura de los libros antiguos; el intento de encontrar un riguroso y seguro punto de partida para la filosofía y la ciencia que fundamente sus indagaciones y verdades sobre una sólida base; la influencia aristotélica en la noción de sustancia y en su concepción del yo como sustancia o cosa que piensa, fueron influencias que recibió en su periodo de formación en La Fléche.

La influencia de San Agustín es importante en temas concretos y en el espíritu general de su pensamiento:

• La duda escéptica como instrumento para cuestionar todas las cosas y las verdades que tienen su fundamento en el conocimiento sensible.

• La vuelta a la interioridad de la conciencia, del yo, como camino más seguro para encontrar la verdad: «No vayas fuera, vuelve a ti mismo. En el hombre interior habita la verdad».

• La evidencia de la existencia del yo en la misma vivencia de la duda o del error.

• La doctrina de la inmaterialidad del alma y el espiritualismo.

La otra gran influencia que recibe Descartes es la del pensamiento científico de su tiempo. Ya en su periodo de formación en La Fleche leía libros de física y matemáticas, ciencias por las que se sentía especialmente inclinado.
El ejército de Mauricio de Nassau, en el que se alistó en 1618, contaba con un buen equipo de matemáticos e ingenieros con los que se relacionó, en especial con uno de ellos, Isaac Beckmann, con el que sostuvo un extensa relación científica. Conoce bien la obra de Bruno, con el que coincide en algún aspecto, la de Kepler, aunque no acepta sus leyes, y la de Galileo, con el que coincide en la aplicación de la matemática a la física, pero discrepa en su falta de unos principios universales y un marco general en el que se encuadren las investigaciones particulares.

lunes, 26 de octubre de 2009

Influencias culturales, sociales, históricas y filosóficas de Platón




Hay fundamentos sólidos para considerar a Platón como el verdadero fundador de la filosofía como nueva «disciplina institucionalizada», como disciplina académica (que no puede confundirse con lo que hoy llamamos filosofía universitaria, de profesores para profesores). Podría decirse entonces que antes de Platón no hubo propiamente filosofía, sino prehistoria de la filosofía, filosofía presocrática, como designó Panecio el Estoico a todos los pensadores que antecedieron a Sócrates.


Arístocles de Atenas, apodado Platón (Πλάτων = «el de anchas espaldas»), nace, probablemente, el año 428-427 a.n.e. en Atenas, o quizás en Aegina. Pertenecía a una familia noble. Su padre, Aristón, se proclamaba descendiente del rey Codro, el último rey de Atenas. Su madre Períctiona, descendía de la familia de Solón, el antiguo legislador griego. Era además hermana de Cármides y prima de Critias, dos de los treinta tiranos que protagonizaron un golpe de estado oligárquico el año 404. Platón tuvo dos hermanos, Glaucón y Adimanto, y una hermana, Potone. A la muerte de Aristón, Períctina se casó con su tío Pirilampo, amigo y partidario prominente de Pericles, con quien tuvo otro hijo, Antifón.

Platón tuvo una educación esmerada en todos los ámbitos del conocimiento. Es posible que se iniciara en la filosofía con las enseñanzas del heracliteano Cratilo. A los veinte años (407) tiene lugar el encuentro con Sócrates: acontecimiento decisivo para Platón. Sócrates contaba entonces 63 años y se convertirá en su único maestro hasta su muerte. Tanto por sus relaciones familiares, como por vocación, Platón tuvo la intención de adentrarse en la vida política. Pero, según narra en la Carta VII, dos sucesos decisivos le hicieron desistir de ello. Durante el régimen de los treinta tiranos sus parientes (Critias, Cármides) y conocidos le invitan a colaborar con el gobierno: «Yo me hice unas ilusiones que nada tenían de sorprendente a causa de mi juventud. Me imaginaba, en efecto, que ellos iban a gobernar la ciudad, conduciéndola de los caminos de la injusticia a los de la justicia». Pero las acciones criminales iniciadas por el nuevo gobierno desilusionaron a Platón; sobre todo por el intento de mezclar a Sócrates («el hombre más justo de su tiempo») en el prendimiento de León de Salamina (un exiliado del partido demócrata) para condenarlo a muerte. Pero «Sócrates no obedeció y prefirió exponerse a los peores peligros antes de hacerse cómplice de acciones criminales». Los exiliados del partido democrático se rehicieron bajo la dirección de Trasíbulo y, con el apoyo del pueblo ateniense, derrotaron a los oligarcas. Al principio los hombres del nuevo gobierno utilizaron una gran moderación, votando icluso una amnistía, para poner fin a la guerra civil. De nuevo Platón se siente inclinado a mezclarse en los asuntos del estado; pero ocurre que bajo el nuevo gobierno tiene lugar el proceso y condena de Sócrates: «he aquí que gentes poderosas llevan a los tribunales a este mismo Sócrates, nuestro amigo, y presentan contra él una acusación de las más graves, que él ciertamente no merecía de manera alguna: fue por impiedad por lo que los unos le procesaron y los otros lo condenaron, e hicieron morir a un hombre que no había querido tomar parte en el criminal arresto de uno de los amigos de aquéllos, desterrado entonces, cuando, desterrados, ellos mismos estaban en desgracia». La injusticia del orden oligárquico y los errores de la democracia conducen a Platón a orientar su pensamiento en el sentido en encontrar un fundamento sólido para poder instaurar un orden justo: «Entonces me sentí irresistiblemente movido a alabar la verdadera filosofía y a proclamar que sólo con su luz se puede reconocer dónde está la justicia en la vida pública y en la vida privada. Así, pues, no acabarán los males para los hombres hasta que llegue la raza de los puros y auténticos filósofos al poder o hasta que los jefes de las ciudades, por una especial gracia de la divinidad no se pongan verdaderamente a filosofar»

El año 399 tiene lugar la condena y muerte de Sócrates que despejarán los posteriores caminos del padre de la Filosofía académica. Temiendo ser molestado por su condición de amigo y discípulo de Sócrates, Platón se refugia en Megara donde permaneció probablemente tres años, entrando en relación con la escuela y con Euclides de Megara. Posteriormente partió para Africa, visitando, primero, Egipto y, después, la Cirenaica, donde frecuentó a Aristipo de Cirene y al matemático Teodoro. A partir de este momento se dan varios versiones de sus viajes. Para unos regresa directamente a Atenas, para otros va a Italia meridional a fin de conocer las sedes pitagóricas y a Arquitas de Tarento.

Hacia el año 388 abandona Italia (o Atenas) para dirigirse a Sicilia. En Siracusa reina un griego, Dionisio I el Anciano, que tiene en jaque a los cartagineses y se ha convertido en amo de Sicilia. Platón intima con Dión, cuñado de Dionisio, gran admirador de los socráticos. El caso es que después de ser llamado por el rey, el propio Dionisio lo expulsa (no se conocen exactamente los motivos). Embarca en una nave espartana que hace escala en la isla de Aegina, a la sazón en guerra con Atenas, y Platón es hecho esclavo y luego rescatado por Anníceris, a quien había conocido en Cirene. En el 387 regresa a Atenas y funda la Academia, primera escuela de filosofía organizada, origen de las actuales universidades. Allí permanecerá durante veinte años dedicado al estudio y a la enseñanza.

Pero el filósofo volverá en otras dos ocasiones a Siracusa. El año 367 muere Dionisio I y le sucede en el trono su primogénito Dionisio II. Dión concibe la idea de traer a Platón a Siracusa como tutor del sucesor de su cuñado. Platón no era optimista sobre los resultados, pero Dión y Arquitas le convencen haciéndole ver las perspectivas de reformas políticas que se le ofrecen. Platón acude a Siracusa dejando a Eudoxo al frente de la Academia. Muy pronto el joven Dionisio ve en Dión y en Platón dos rivales, por lo que destierra a Dión y más tarde hace lo mismo con el filósofo. Con todo les promete el regreso.

El año 366 vuelve a Atenas donde permanecerá seis años. Posteriormente (361) Dionisio invita de nuevo a Platón y el filósofo se dirige a Siracusa acompañado de varios discípulos. Heráclides Póntico es ahora el encargado de regir la Academia. De nuevo, la actitud de Dionisio fue tajante con el ateniense que, preso, consiguió ser liberado merced a la intervención de Arquitas. Una vez libre regresó a Atenas. Pero Dión no cejó en su empeño, sino que reclutó un ejército del que formaban parte discípulos de Platón, venció a Dionisio e instauró una dictadura. Sin embargo a los tres años fue asesinado por su amigo, el platónico Calipo.
Platón, por su parte, continuó en Atenas su trabajo al frente de la Academia hasta el año 348-347, fecha probable de su muerte.


Los estudios de la Academia


Tras el regreso a Atenas, después de su primer viaje, Platón funda en el año 387 la Academia, en un bosque cercano a Atenas dedicado al héroe Akademos. La Academia está pensada según el modelo de las sedes pitagóricas de las cuales es heredera.

El tema de los estudios de la Academia ofrece gran dificultad, pues los diálogos platónicos no son un desarrollo del programa de la Academia, aunque sólamente a través de ellos se puede conocer este programa. Los estudios de la Academia tendrían que ver con el conjunto de disciplinas necesarias para la formación de los filósofos gobernates, tal como se presentan en el libro VII de la República: la aritmética (522 c), la geometría (526 c), astronomía (528 e), música (531 a-c), y dialéctica (532-537). En el Epínomis –de dudosa atribución a Platón, su autoría se debe probablemente al platónico Filipo Opuntio–, cuyo objeto es determinar qué estudios conducen a la sabiduría, se ofrece una lista de disciplinas que sigue fielmente lo expuesto en el libro VII de la República.

Uno de los principales campos de investigación lo constituyó la dialéctica, concebida como el arte de pensar ligado al lenguaje, como una gramática de las ideas, elaboración técnica de los conceptos y de sus relaciones. La dialéctica es la forma suprema de la actividad pedagógica (discusión, discurso, argumentación). Sin embargo, Platón opina que su enseñanza antes de los treinta años podría ser muy perjudicial.

El otro campo de investigación lo constituyó la construción matemática-astronómica del cosmos. La Academia se convirtió en la sede de la matemática griega donde brillaron hombres como Teeteto y Eudoxo de Cnido (400-347). En su frontispicio figuraba la siguiente inscripción: «Nadie entre aquí sin saber geometría». El estudio de las diferentes partes de las matemáticas (geometría, aritmética y teoría de los números) constituía la propedéutica necesaria a la dialéctica. La astronomía no era entendida como una disciplina del fenómeno astral, sino como una geometría de los astros, como una estereometría que lleve a la aplicación de las proporciones y a la explicación de los astros en sí (República, 529 c-e). En la investigación astronómica brillaron hombres como Eudoxo, Calipo (fl. 344) y Heráclides Póntico (390-310). Pero tampoco se descuidaron otros campos de investigación. Espeusipo, sobrino y sucesor de Platón en la Academia, era un escritor voluminoso en historia natural, y los trabajos biológicos de Aristóteles pertenecen en su mayor parte a su período académico, inmediatamente posterior a la muerte de Platón. La Academia era también particularmente activa en jurisprudencia y legislación: Eudoxo y Aristóteles escribieron leyes para Cnido y Stagira.
A la muerte de Platón (347 a.n.e.) la Academia pasa a manos de su sobrino Espeusipo y la tendencia matematizante sobresale sobre las demás. A la muerte de éste (339 a.n.e.) se convierte en escolarca Jenócrates de Calcedonia hasta el año 314. Le sucedieron Polemón de Atenas, muerto el año 270, y Crates Platónico, muerto el año 268. Todos ellos pertenecen a la denominada Academia Antigua que se prolongará en la Academia Media con Arcesilao (341-241 a.n.e.) al que seguirán como escolarcas Lacides, Teleles, Evandro, Hegesino, y en la Academia Nueva con Carnéades (flor. 150 a.n.e.). Durante el período medio y nuevo de la Academia, el platonismo se mezcla con el movimiento escéptico cuyos representantes utilizan la Academia como plataforma en su lucha contra el estoicismo. En la vida de la Academia se suele hablar de una cuarta Academia (platonismo ecléctico) cuyo radio de acción es el siglo I a.n.e. y que tiene como principales representantes a Filón de Larisa, Antíoco de Ascalón y Cicerón. La vida de la Academia tuvo un desarrollo casi ininterrumpido durante casi nueve siglos. Los siglos I y II d.n.e. son denominados del platonismo medio y sus principales representantes son Plutarco de Queronea (45-120) y Apuleyo de Madaura (siglo II). Posteriormente la Academia confluye, de los siglos III al V, con el movimiento neoplatónico hasta que fue cerrada por orden del emperador Justiniano en el año 529, siendo sus principales representantes el escolarca Damascio y Simplicio.


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